Prácticas y Pasantías

La casa de la Mujer permanece abierta, gracias al aporte voluntario de servicios profesionales que donan las psicologas colegiadas, practicantes de universidades, trabajadoras sociales y otras profesionales afines, que de manera deprendida deciden realizar su devolucion a la comunidad, convencidas de que lo que aqui se hace trae un beneficioinvaluable a estas mujeres.

Practicas:

La casa de la mujer es el lugar ideal para que estudiantes que estan por graduarse, adquieran el conocimiento profesional con vivencias de personas urgidas de apoyo, con el fin de fortalecer su proyecto de vida saludable.

Puedes enviar tu solicitud a casadelamujer98@gmail.com o entregarla directamente en nuestra oficina (las practicas no son remuneradas).

Pasantías:

Aceptamos pasantes que quieran lograr una experiancia internacional de trabajo voluntario en el tema de equidad e igualdad de genero, aceptamos pasantes que pueden dedicar entre 3 y 6 meses.

Contactanos a casadelamujer98@gmail.com (las practicas no son remuneradas).

Lea las experiencias de las últimas pasantes!

Emilie Salvi (Pasante Canadiense)
Trabajaba en San Isidro del General a través de un acuerdo institucional entre la Universidad de Calgary en Canadá y la Asociación de Mujeres Generaleñas en Pérez Zeledón. Formé parte del Programa de Pasantías Internacionales para Jóvenes profesionales que era financiado con el apoyo de la Agencia de Desarrollo Internacional del Gobierno de Canadá que es ahora parte del Departamento de Relaciones Exteriores.

Mi experiencia a la Casa de la Mujer ha sido extraordinario. Trabajé como asesora empresarial para Mujeres creando el  primer taller de emprendimiento para la Casa de la Mujer. De esa forma, tuve la oportunidad de conocer mujeres que querían cambiar sus forma de vida, desarrollar su conocimiento empresarial y crear un mejor futuro para ellas y sus familias. Entonces,  Mujeres Empresarias, fue diseñado para mujeres que quieran empezar sus propios negocios. En el taller, nos enfocamos en el aspecto de motivación para lograr un negocio ideal. Una vez establecido el proyecto, las mujeres salen del taller habiendo aprendido como crear su propio plan de negocios.
A través mi trabajo en la Casa de la Mujer, aprendí la importancia que la comunidad tiene en cada mujer de La Casa de la Mujer. Tenemos que fortalecer las comunidades en todos los sentidos. Crear poco a poco un sentido de amistad colectiva dentro la comunidad. Sembrar la importancia de darle la mano a un extraño por el simple hecho de querer ayudar. Si se logra crear este instinto de amor a la humanidad, el desarrollo no tendrá limites.

 

Kelsey Brown (Pasante Canadiense)
Trabajaba en San Isidro del General a través de un acuerdo institucional entre la Universidad de Calgary en Canadá y la Asociación de Mujeres Generaleñas en Pérez Zeledón. Formé parte del Programa de Pasantías Internacionales para Jóvenes profesionales que era financiado con el apoyo de la Agencia de Desarrollo Internacional del Gobierno de Canadá que es ahora parte del Departamento de Relaciones Exteriores. Mi experiencia a “La Casa de la Mujer” en Peréz Zeledón estuvo increíble. Hice las terapias grupal del programa “Reconstruyendo mi Vida”, “Creyendo en mi”, “Taller de Seguimiento” y enseñé clases de Inglés. También tenia muchas oportunidades a participar en actividades especial a “La Casa de la Mujer”. Estas actividades incluyen “el día de los niños y niñas”, “el día internacional de   la alfabetización”, “el día internacional de la eliminación de violencia contra la mujer”, la inauguración del edificio con la presidente de Costa Rica, y una visita de la embajadora de Canadá. Tenía muchas oportunidades en Costa Rica a “La Casa de la Mujer” que yo no tengo en Canadá. Yo aprendí mucho a “La Casa de la Mujer”. Aprendí español, aprendí mucho sobre el proceso de terapia grupal y individual, y aprendí muchas lecciones de la vida de las personas que trabajan a “La Casa de la Mujer” y las señoras que vienen ahí. Lo más bonito es el trabajo que las personas de “La Casa de la Mujer” hacen y los cambios en las mentalidades, las actitudes y  las vidas de las sobrevivientes de violencia domestica. Las mujeres que vienen a “La Casa de la Mujer” salen con una sensación de poder, se sienten más felices, tienen mucha confianza en si mismas, y tienen más amigas y redes de apoyo. Es un proceso muy bonito. Estoy muy agradecido por “La Casa de la Mujer”, Doña Mariela Viquez y todas las mujeres que trabajan a “La Casa de la Mujer”, la Universidad de Calgary, Anayancy Solis – la coordinadora de la pasantía, la Agencia de Desarrollo Internacional del Gobierno de Canadá, y la gente de Peréz Zeledón para apoyarme, hacerme sentir bienvenida, y me tratan como la familia durante esta pasantía.